La
pastoral vocacional es uno de los apostolados que
tenemos los hermanos para ayudarte en tu discernimiento
vocacional, que tiene como objetivo principal:
Acompañarte en tu búsqueda vocacional: vida
religiosa, sacerdotal, matrimonio, vida laical
Es
muy importante para tomar una decisión vocacional
aprender a escuchar la voz de Dios con humildad. Ésta se
descubre sobre todo con una vida de oración, con un
conocimiento de la realidad, y un conocimiento de ti
mismo.
Esto
se logra a través de un proceso de acompañamiento que
los capuchinos te ofrecemos a través de entrevistas
personales, fichas vocacionales y varios retiros a lo
largo de un año.
Si tienes
inquietud de comenzar tu proceso vocacional con nosotros
no dudes en ponerte en contacto con el
hno. Tomás Chávez
encargado de la promoción vocacional.
(tomcapmx@yahoo.com.mx)
También te ofrecemos nuestras direcciones, teléfonos y
los nombres de los hermanos encargados en cada convento,
puedes escoger el más cercano a tu ciudad.
Sí al comunicarte no encontraras al encargado por favor
deja tus datos; Nombre, lugar, teléfono y seguro que
luego nos comunicamos contigo.
LA
PIEDAD, MICH.
Convento San Antonio
Casa de formación:
Postulantado
Tancitaro # 196, Col. Vasco de Quiroga
C.P. 59380
Tel. (01 352) 52-162-89
Con el hno. Eusebio
PUEBLA, PUE.
Convento San Leopoldo Mandic
Casa de
formación: Noviciado
Parroquia: La Preciosa Sangre de Cristo.
Pavorreales # 22, Col. Gavilanes. Xilotzingo, Puebla,
Pue. CP. 72580
Tel. (01 222) 245-95-27.
Con el hno. Constantino
GUADALAJARA, JAL.
Convento Santa María de los Ángeles.
Casa
de formación: Postnoviciado (aquí se hacen los estudios
de filosofía)
Priv. Bugambilias 350.
Col. Rinconada Sta. Rita. Zapopan, Jalisco (atrás de
Plaza México). C.P. 44690
Tel. (01 33) 38-13-24-00.
Con el hno. Justino.
MÉXICO, D. F.
Parroquia de la Inmaculada y San Pío
Casa de formación de Teología.
Gutiérrez Zamora y Rivera s/n.
Col. Las Águilas., Mèxico, D.F. C.P. 01710
Tel. (01 55) 5593-00-22
Con los hnos. Tomás y Marco.
ESTADO
DE MÉXICO
Instituto Santa Verónica
Casa
de formación para las Hnas. Capuchinas.
Bosque
del Lago, Cuautitlán izcalli, Edo. De Mex.
Tel. (01 55) 58 77 04 23
Con
cualquiera de los hermanos.
OAXACA
Parroquia de Santa María de la Natividad
Casa de Misión
Chalcatongo, Oax.
Tel. (01 95) 35-33-42-44
Con el hno. Feliciano
Requisitos para asistir a los retiros
vocacionales:
Haber tenido una entrevista
previa (de preferencia personal) con alguno de los
hermanos encargados de la promoción vocacional.
Tener interés por conocer el
carisma franciscano-capuchino.
Tener entre 17 y 30 años de edad.
Disponibilidad y sinceridad para
el acompañamiento.
Programación de
retiros vocacionales 2007-2008
Primer
retiro, tema: Dios tiene un proyecto para ti. La
conversión de San Francisco
28, 29 y 30 de septiembre en
La Piedad Michoacán.
5, 6 y 7 de octubre en Puebla,
Pue.
Segundo retiro, tema:
Jesús da sentido a mi vida. El encuentro de
San Francisco con el Cristo de San Damián.
14, 15 y 16 de Diciembre en La
Piedad, Mich.
21,22 y 23 de Diciembre en
Puebla, Pue.
Tercer retiro, tema: Jesús
descubre la voluntad de Dios en la oración y en el
encuentro con los pobres. El encuentro de San
Francisco con el leproso.
Semana Santa 2008, 16 al 23 de
Marzo (lugar por confirmar)
Cuarto retiro (de selección),
tema: El carisma capuchino
Última semana de julio de 2008 en
La Piedad, Mich.
Temario de fichas para acompañamiento vocacional:
Las fichas te las iremos proporcionando durante tu
acompañamiento, los temas son los siguientes:
Ficha 1: ¿TIENE SENTIDO LA EXISTENCIA?
Ficha 2: LLAMADOS A LA VIDA
Ficha 3: SABER ACERTAR
Ficha 4: SER PERSONA
Ficha 5: HACIA TU OPCIÓN FUNDAMENTAL
Ficha 6: DE CARA A LA REALIDAD
Ficha 7: BUSCANDO UN PROYECTO SEGURO
Ficha 8: JESUCRISTO VOCACIÓN PERFECTA
Ficha
9: EL PROCESO DE FRANCISCO
No camines solo, el acompañamiento, los retiros y las
fichas te serán de gran ayuda en tu proceso de
discernimiento vocacional.
Te
ofrecemos el siguiente texto para tu reflexión.
La Vocación
La palabra VOCACIÓN proviene del Latín; Vocare,
que significa LLAMADO.
Pensar y sentir una vocación es signo de que ALGUIEN
me llama, el individuo que es llamado, ha de
detenerse, hacer silencio para poder escuchar con
claridad y poder identificar la voz entre muchas
voces. Si es llamada vocacional evidentemente es la
voz de Dios. Así lo creemos iluminados por la fe y
por toda la gama de experiencia de la Iglesia.
Usar la palabra vocación en otros niveles, otros
contextos, no tiene sentido.
CLARIFIQUEMOS ALGUNOS PUNTOS:
a)PRIMER LLAMADO: Dios nos llama del no-ser a la
existencia, hasta ahora nadie puede darse la vida por si
solo. Mi yo lo experimento como un Don gratuito de Dios
(Gn 1. 28).
b)SEGUNDO Y SUBLIME LLAMADO: Dios no crea sin sentido,
triste sería que nuestra existencia se limitara a vivir,
crecer, comer, dormir, reproducirnos y morir.
Nuestra vida es un proyecto sublime de Dios, somos
colaboradores de un Dios Creador, en cuanto demos vida,
somos trascendentes. LLAMADOS A LA GRACIA SANTIFICANTE,
¿Desde esta visión como tendría que ser nuestra vida?
c)DIOS NO NOS DA LA VIDA PARA GASTARLA EN GENERALIDADES.
La primera iniciativa es de Dios. La segunda iniciativa
es para el hombre; ¿Cómo, dónde y para qué? Si buscamos
deseando encontrar, tendremos tres modos CONCRETOS
llamados vocación, en los que Dios nos comunicara su
divinidad y nosotros desde nuestra respuesta, la
comunicaremos a los otros de forma trascendente:
* CONSAGRADOS (Religisos/as, sacerdotes)
* CASADOS (Matrimonio, creando desde el amor)
* SOLTEROS (Libres para el reino de Dios, no para
escapar de responsabilidades)
IMPLICACIONES O EXIGENCIAS DE LA VOCACIÓN:
Palabra clave es asumir; es cierto Dios es el que llama,
pero es nuestra responsabilidad buscar y tratar de
encontrar en que estado de vida debo responder, porque
todo pez fuera del agua pronto se muere.
INVITACIÓN: Si ya estas en búsqueda, ánimo y si no,
inicia preguntando a Jesús, has lo que hizo San
Francisco; “SEÑOR, ¿QUÉ QUIERES QUE HAGA?”. Si eres
un joven en búsqueda, insatisfecho, con muchas
interrogantes e inquietudes, recorre el camino que hizo
san Francisco: busca tu lugar iluminado por la Palabra
de Dios.
Diez signos de
vocación
1.- Ser un
creyente:
Hay que tener
toda la confianza puesta en Dios. El Dios que no se
manifiesta como juez cuyos servidores serían sus
gendarmes, ni como un rey que cuenta con ministros. Se
trata de creer en el Padre que se nos revela en
Jesucristo y que se convierte en el guía de nuestras
vidas.
2.- Ser un
orante:
El candidato a
seguir a Jesús debe mantenerse en comunicación constante
con él. Es indispensable que seamos capaces de pasar
largos momentos en diálogo con Aquel que ha puesto su
mirada en nosotros.
3.- Estar
disponible:
Es necesario
tener una actitud de apertura para ponerse a trabajar
con entusiasmo. ahí donde Dios nos quiere.
Disponibilidad para aceptar que el Señor y los demás
cambien nuestros planes y nos sugieran sus proyectos.
4.- Ser
realista:
Vivir con los
pies puestos sobre la tierra para descubrir los retos
que lanza la humanidad y asumirlos con responsabilidad.
Tomar en cuenta nuestras capacidades, límites y
debilidades y, a partir de ellos, empezar a recorrer el
camino que tenemos por delante.
5.- Aceptar el
riesgo:
Se debe rechazar
el quedarse eternamente reflexionando, "hasta estar bien
seguros". Debemos, además, situarnos con optimismo de
cara al futuro, conscientes de las exigencias que
implica darle un sí a Jesús, con la certeza de que Dios
no juega con nosotros.
6.- Ser
trabajador:
El que quiera
seguir a Cristo debe de ver el trabajo como un medio
para comprometerse en su vocación. Tiene que se capaz de
asumir responsabilidades y cargar con las consecuencias
del propio actuar. ¡Damos testimonio con nuestro trabajo
de la esperanza que habita en nosotros!
7.- Exigente
en la manera de vivir:
El compromiso con
el hermano necesitado y abandonado es la manifestación
de la grandeza de nuestra vocación. Todo discípulo de
Jesús está llamado a dejar huella en los demás a través
de lo que hace o dice.
8.-
Responsable en la búsqueda:
Nada de
superficialidades o respuestas fáciles dadas sin una
reflexión seria y profunda. La vocación exige tener
inquietudes suficientes, pero también tomarse tiempo
para encontrar el lugar que se nos tiene reservado en la
construcción del Reino.
9.- Ser
maduro:
Para abrazar una
vocación que supone la entrega total, se requiere ser
personas normales y maduras. Nada de complejos de ser
los mejores o los peores de este mundo.
Hay que ser
equilibrado para descubrir las virtudes y las carencias
de los demás sin pretender que sean como a nosotros nos
gustaría que fueran.
10.- Ser
alegre:
La alegría
expresada en lo cotidiano es la mejor garantía de que se
está viviendo la propia vocación. La condición es que
esta alegría sea auténtica, jamás ficticia o táctica. Si
el llamado que se siente no llena de alegría, es signo
de que la búsqueda debe continuar. El consagrado no
puede llevar una cara de muerto por el peso del llamado
que ha recibido. El está llamado a vivir con un rostro
de resucitado que irradia felicidad a su alrededor.
También
hemos preparado una sección de preguntas y respuestas
sobre nuestra Orden.